jueves, 19 de agosto de 2010

Zara de la cultura

La LABoral no debe ser jamás un Zara de la cultura, porque la cultura no debería ser un negocio. La cultura es una inversión y más si se trata de las nuevas tendencias artísticas en un país como el nuestro donde no se invierte un euro en i+d.

Invertir en cultura es invertir en futuro, que es algo de lo que andamos muy escasos en esta región.

Deben existir espacios alternativos donde nos podamos refugiar de la chabacanería y el horterismo, donde podamos tener una óptica diferente, un contrapunto... Al menos, debe existir la opción.

¡Qué noticia más triste!